El nivel de exigencia en Bachillerato sigue aumentando, y los datos lo confirman.
Un reciente estudio internacional impulsado por la Organización Mundial de la Salud revela que el estrés académico ha crecido un 68% desde 2006, afectando actualmente a cerca de 1 millón de estudiantes en España. La situación es especialmente preocupante en Bachillerato, donde la presión por obtener una buena nota para acceder a la universidad es cada vez mayor.
Este aumento de la competitividad se debe en gran parte a la subida de las notas de corte en muchas carreras, lo que obliga a los estudiantes no solo a aprobar, sino a destacar. Como consecuencia, muchos alumnos experimentan ansiedad, bloqueos en exámenes y dificultades para gestionar el volumen de estudio. Además, este estrés no solo afecta al estudiante, sino también al entorno familiar, generando tensión durante toda la etapa académica.
La realidad es clara: hoy en día, no basta con estudiar muchas horas. Es fundamental contar con una buena planificación, técnicas de estudio eficaces y apoyo académico que permita afrontar el curso con seguridad.

Muy interesante!!!
ResponderEliminarEs totalmente cierto. Tanto los adolescentes como.sus familias necesitamos instrumentos para manejar el estrés que supone el bachillerato
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